Sapuru - Aymará Samudio

experiencias & consejos de Aymará Samudio

de entusiasta aficionada a emprendedora profesional

Sobre privacidad y el uso de redes sociales: dos nuevas perspectivas


Con la llegada de una nueva política de privacidad de Facebook vuelve a ponerse sobre el tapete lo relativo a la privacidad, nuestros derechos de autor, venta de publicidad, etc.

Hay quienes tienen una perspectiva muy sencilla: cuando uno se suscribe a una red social de este tipo, acepta sus condiciones en pos de algún servicio que de otra forma no obtendríamos. El caso de Facebook tiene que ver con su masividad. El no estar en dicha red pareciera estar fuera del mundo social y esto tiene peso y valor suficiente como para “aceptar” que utilicen nuestros datos para vendernos publicidad todo el tiempo, o para que nos obliguen a utilizar nuestros nombres reales.

Pero existen otras redes sociales que hacen lo mismo. G+ es otro gigante de las redes sociales que nos obliga a utilizar nuestro nombre real y vincular nuestros dispositivos, cuentas bancarias… todo en pos de “facilitarnos la vida”.

Esto de socializar contenidos y con ello parte de nuestro conocimiento y vidas personales hace mucho tiempo que no es anónimo y más que nunca nos obliga a tomar cartas en el asunto.

Frente a esta problemática surgen todo tipo de alternativas con diferentes perspectivas. Existen dos casos que llamaron mi atención: uno que afirma que una red social no es para vender publicidad, que nuestro contenido es nuestro, ofrecerlo en comunidad es nuestra decisión y su objetivo es solamente facilitarlo; y por otro lado: ya que nos rastrean y nos venden publicidad tanto a mi como a mi grupo de amigos por los contenidos que compartimos… ¡Quiero mi porcentaje de ganancias!

Ello

Ello es una nueva red social a la que se ingresa por invitación.

Afirman que buscar rédito económico en el rastreo de nuestras conexiones sociales va contra la ética. Ello no venderá nuestros datos personales a otras compañías. Para asegurar que esto es así, Ello es una Corporación de Beneficio Público (PBC en Estados Unidos), es decir una nueva figura de compañía cuyo objetivo es beneficiar a la sociedad como un todo sin que ello quiera decir que no se busca rédito económico (No es una sociedad sin fines de lucro). En dicha inscripción figuran tres grandes compromisos:

  • Ser siempre gratuita para los usuarios (aunque algunas características extras podrán comprarse)
  • Nunca hará dinero vendiendo publicidad;
  • Nunca venderá datos de los usuarios para ganar dinero;
  • En el caso de que Ello sea vendido a otra compañía, los nuevos dueños deberán cumplir con los anteriores puntos.

Una característica a destacar es que entre las configuraciones de usuario incluso podemos desactivar el seguimiento de Google Analitycs, que de todas maneras Ello se compromete a utilizarlo solamente para evaluar datos de uso del sitio, como región a la que pertenecemos para evaluar hacer traducciones entre otras cosas.

“We believe a social network can be a tool for empowerment. Not a tool to deceive, coerce, and manipulate — but a place to connect, create, and celebrate life. You are not a product.”

En cuanto al contenido, somos completamente responsables y dueños de lo que subimos a Ello. Cuando publicamos en la red social, se le da permiso a una licencia de uso de este contenido a los fines que sea publicada en la propia red social. Una de las advertencias que hacen es que si borramos nuestra cuenta, nuestros contenidos ya no estarán disponibles en la red, aunque sí hay una probabilidad de que permanezcan por un tiempo en los servidores.

La mayor parte de usuarios actuales son diseñadores y fotógrafos. Hay algunos escritores también. La mayoría se comunica en lengua inglesa, aunque la cantidad de usuarios pertenecientes a otros países está creciendo. En cuanto al diseño y posibilidades de uso, es minimalista y se centra en la interacción sencilla con comentarios de tipo Twitter.

Se puede agregar personas a tu red de amigos o a la red de “ruido”, la persona a la que agregues no sabrá si la pusiste en una u otra red. Esta es una manera poco invasiva de “filtrar” contenido y darle importancia a lo que nos resulta realmente interesante. Otro dato a destacar: las fotografías y videos se suben en alta resolución.

En síntesis, Ello ofrece una red social sencilla que no se adueña de nuestros contenidos y que se enfoca en compartir contenidos con la gente que nos interesa, sin publicidad, gratuita y libre de ruidos.

Tsu

Tsu es una red social gratuita que ofrece una plataforma de pago, que comparte hasta el 90% de las ganancias con sus usuarios.

Sus principios básicos son:

  • Propiedad. La verdadera propiedad existe cuando los usuarios tienen los derechos sobre sus contenidos y los beneficios económicos que vienen con ellos. Los usuarios deberían ser compensados por los contenidos que comparten.
  • Acceso. Se comparten las ganancias con todos, por cualquier tipo de contenido, cualquiera sea el tamaño de su red o nivel de influencia. Todo sin hacer nada extraordinario o diferente a lo que ya hacemos en cualquier otra red social.
  • Empoderamiento. El modelo es global, escalable y diseñado para empoderar al usuario. Por primera vez cada usuario puede ser el creador de contenido y obtener ganancias de forma perpetua.

Las ganancias que distribuye tsū provienen de la publicidad de terceros, sponsors y asociados. Una vez que se generan estas ganancias tsū se queda con el 10% para mantener en funcionamiento la plataforma. La mitad de lo ganado se le abona al creador del contenido. La otra mitad es distribuida por el resto de la red del usuario. De esta manera se monetiza el contenido y la red de cada usuario de forma perpetua.

Tsū genera una billetera electrónica, la cual sirve para transferir fondos entre los usuarios. También se pueden retirar esos fondos cada US$100. La única manera de agregar dinero a esta billetera es a través del contenido publicado y el tamaño de la red de usuarios que tengamos.

En resumen podría decirse que Tsū es una red social que “blanquea” nuestra situación respecto a los proveedores de servicios y de publicidad, volviéndonos parte de la cadena de valor y por ende de las ganancias.

Valor

Al final del camino, o al principio en este caso, todo se trata de nuestras valoraciones. ¿Qué valoramos más? ¿Es nuestro contenido lo suficientemente valioso como para compartirlo en una red mas bien exclusiva donde el objetivo es la comunidad y el respeto por el autor del contenido? ¿Preferimos monetizar nuestras relaciones sociales y nuestra generación de feedback? ¿Iremos a la red social más popular, porque “están todos ahí”?

Como entusiasta de Sofware Libre, del Creative Commons, y del libre acceso a la información en general, ninguna de las opciones presentadas me convence.

Mis valores tienen mas que ver con el compartir libremente lo poco que sé. Y creo que internet es ese gran repositorio de conocimiento al que todos deberíamos tener acceso libremente. En la selección de redes sociales pondría por sobre todas las cosas la capacidad de filtrar el ruido. Todos tenemos diferentes redes con accesos distintos a la información que queremos compartir, algo más cercano a la vida real. Aunque lo primordial en mi caso sería evitar que alguien tenga un rédito económico por mis contenidos sin mi consentimiento expreso, sobre todo teniendo en cuenta que yo misma comparto sin buscar rédito económico alguno…

En cuanto a mi vida privada, los que forman parte de ella la conocen suficientemente bien, no es algo que me tenga particularmente preocupada. Desde que existe internet estamos todos expuestos. Nuestros datos fiscales se consiguen rápidamente, se puede tener acceso a nuestros perfiles en todos los servicios con una búsqueda simple. La clave está en ser lo suficientemente inteligente como para seleccionar qué queremos que se vea.

La red social perfecta no existe. Cada quién eligirá la que mejor se adapte a sus valores, tiempo y necesidades. Como la vida misma.

Blog Comments powered by Disqus.

Date: December 10th at 12:00am